lunes, 27 de julio de 2026

El Consejo Consultivo en la Casa del Pueblo. Tercer plenario anual.

Por primera vez, el debate sobre cárceles y comisarías de Salta se trasladó al recinto de la Legislatura. Allí, comisionados, organizaciones de derechos humanos, pueblos originarios, el colectivo trans y legisladores expusieron ante un Comité Provincial para la Prevención de la Tortura sin quórum, sin presupuesto propio y con concursos de comisionados demorados desde hace más de un año. Ramón Corregidor y Blanca Lescano denunciaron una "muerte administrativa" del organismo; Alicia Yurquina describió una "justicia monocultural" en las comisarías del interior; Pía Ceballos exigió justicia por la muerte de Fernanda Arias en una comisaría de Rosario de Lerma. Frente a ese cuadro, la subsecretaria Lizzy Mejías ofreció, en nombre del Ejecutivo, promesas de regularización y una reglamentación "comunitaria" de la Ley Octorina. La Dra. Ada Zunino, Presidenta del Ministerio Público de la Defensa, aportó una mirada de gestión: anunció la descentralización de la Defensa Pública hacia Cachi y Anta, y habilitó el descargo del Defensor Salinas, cuestionado por el propio Comité. Al cerrar el encuentro, Fernando Pequeño Ragone, agradeció especialmente a Zunino y reafirmó que el sentido último del Consejo es "reforzar y defender las instituciones democráticas representativas". El plenario, el tercero consecutivo del año, dejó planteado un horizonte común: que el propio Consejo Consultivo se dote de un reglamento interno que no dependa de la voluntad política de turno para sostener su funcionamiento.

El Consejo Consultivo en la Casa del Pueblo

Crónica del tercer plenario del Consejo Consultivo del Comité para la Prevención de la Tortura de Salta

Legislatura de la Provincia de Salta, 27 de julio de 2026

Desarrollado con asistencia de Notebook Gemini y Claude IA

Contenidos

Introducción

Unasesión en la Legislatura: la sede como decisión política

UnComité en emergencia: el contexto político adverso

Comitéy Consejo: dos engranajes de un mismo mecanismo

Crónicadel plenario

1.La apertura: organizar la escucha

2.La primera tensión: el reclamo del Defensor Salinas

3.La palabra legislativa: la bienvenida del diputado Mendaña

4.El estado del sistema: el Informe Anual 2025

5.La autarquía negada: la denuncia de Ramón Corregidor

6.Nacer y criar en la cárcel: la intervención de Tania Kiriaco

7.Cuatro años de gestión: el balance de Rodrigo Solá

8.La alerta de la excomisionada: Cristina Cobos

9.La justicia de los pueblos originarios: Alicia Yurquina

10.Una muerte que no puede naturalizarse: Pía Ceballos

11.La memoria de los organismos de derechos humanos: Blanca Lescano

12.La voz del Ejecutivo: Lizzy Mejías

13.La respuesta institucional: Ada Zunino

14.El descargo del defensor: segunda intervención de Salinas

15.La mirada desde el territorio: Senadora Alejandra Navarro

16.Un compromiso legislativo: Senador Walter Cruz

17.El cierre: la palabra final de Fernando Pequeño Ragone

Conclusión:hacia un pacto institucional propio

 

 

Introducción

Una sesión en la Legislatura: la sede como decisión política

El plenario del Consejo Consultivo del Comité para la Prevención de la Tortura de Salta (CCCPTS) del 27 de julio de 2026 no se realizó en una oficina administrativa ni en un salón universitario, como en encuentros anteriores, sino en el recinto de la Cámara de Diputados de la provincia. La elección del lugar no fue un dato menor ni casual: llevar el debate sobre cárceles, comisarías y muertes en custodia al corazón del Poder Legislativo buscó, desde el inicio, tender un puente entre la sociedad civil que monitorea los lugares de encierro y los representantes que sancionan y controlan las leyes que rigen ese monitoreo.

El propio diputado Luis Mendaña, al dar la bienvenida, definió a la Legislatura como "la casa del pueblo", subrayando que los representantes del pueblo necesitan de "toda la sociedad" para que su trabajo sea eficiente. Esa frase resume el sentido de la convocatoria: exhibir ante los legisladores, en su propio ámbito de trabajo, el estado real de los lugares de detención de la provincia, y comprometerlos de manera directa con las soluciones. La reunión convocó, en un mismo recinto, a diputados y senadores, a la conducción interina del Comité, a la nueva Defensora General, a un defensor oficial del interior provincial y a referentes de organizaciones sociales, indígenas y de la diversidad sexo-afectiva, en una fotografía institucional inusual que expresa la intención de "densificar" —según la expresión reiterada por el moderador Fernando Pequeño Ragone— la representación del Consejo Consultivo.

Un Comité en emergencia: el contexto político adverso

El plenario se desarrolló en un escenario de fuerte fragilidad institucional para el Comité Provincial. A lo largo del encuentro, distintos interlocutores describieron una seguidilla de carencias: la falta de un presupuesto propio a pesar de que la Ley 8024 declara la autarquía del organismo; la dependencia administrativa del Ministerio de Gobierno para autorizar viáticos y traslados destinados a las visitas de monitoreo; la pérdida de la Secretaría Ejecutiva y del personal técnico y administrativo; y, sobre todo, la falta de quórum, provocada por el vencimiento de los mandatos de dos comisionados representantes de organismos de derechos humanos y por la renuncia de quien presidía el organismo para pasar a integrar el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT).

A ese cuadro se sumó la disputa en torno al reglamento de los concursos para cubrir esas vacantes: el Poder Ejecutivo impulsa una reforma para acortar plazos y para que los tribunales evaluadores se integren únicamente con jurados residentes en Salta, mientras que los organismos de derechos humanos reclaman mantener la posibilidad de evaluadores externos, ofreciendo incluso recurrir a evaluaciones virtuales. Ese conflicto, judicializado, atraviesa como telón de fondo casi todas las intervenciones del plenario, y explica por qué el encuentro tuvo, a la vez, tono de rendición de cuentas técnica y de alerta institucional.

Comité y Consejo: dos engranajes de un mismo mecanismo

Para comprender el sentido del plenario es necesario distinguir —y a la vez vincular— dos estructuras que la Ley 8024 concibió como complementarias. El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura es el órgano técnico y permanente: un cuerpo de comisionados con mandato, dependencia administrativa formal y facultades de monitoreo, que realiza visitas a cárceles y comisarías, elabora informes anuales y sostiene un registro propio de muertes en contexto de encierro. Es, en palabras de su propio presidente interino, Andrés Giardamachi, tanto una herramienta de rendición de cuentas legal como un instrumento de producción de conocimiento técnico sobre el sistema de encierro.

El Consejo Consultivo, en cambio, es un espacio más amplio y plural, sin la rigidez de un cuerpo colegiado de comisionados: reúne a legisladores, integrantes del Poder Judicial y la Defensa, funcionarios del Ejecutivo y organizaciones de la sociedad civil. Su propio moderador fue explícito al respecto en el cierre del encuentro: "El Consejo Consultivo no es un tribunal"; es, dijo, "un ámbito de buena fe" pensado para que todas las partes se sientan "parte de las soluciones y no del problema". Esa apertura, reconoció el mismo Pequeño Ragone, tiene un costo: por ser "más abierto" y "menos técnico y preciso" que el Comité, la información que allí circula puede trascender de un modo que el Comité, por su carácter más reservado, evita.

La relación entre ambos cuerpos quedó de manifiesto en el modo en que el Consejo funcionó, durante los últimos meses, casi como sostén del Comité: mientras este último atraviesa la acefalía y la falta de quórum, el espacio consultivo mantuvo la continuidad del debate público sobre la situación carcelaria y policial de la provincia, incorporando nuevas voces territoriales para compensar el vaciamiento de representación que sufría el organismo técnico. El plenario de julio, así, no fue solamente la presentación de un informe: fue también el escenario en el que esa complementariedad —y sus tensiones— se hizo visible ante los propios poderes del Estado.

Crónica del plenario

1. La apertura: organizar la escucha

Fernando Pequeño Ragone, referente de la Asociación Miguel Ragone y moderador del encuentro, abrió el plenario disculpándose ante legisladores y asistentes por una "desconexión" en la organización del espacio físico, dado que la convocatoria había superado las expectativas previstas. A continuación presentó la hoja de ruta del encuentro: la exposición del Informe Anual 2025 por parte del Comité, la palabra institucional de la Defensoría General, las voces de las comunidades originarias y de la comunidad trans, y el reclamo por la integración pendiente del propio Comité. Explicó que el objetivo del orden del día era "densificar la representación" del Consejo con las voces de los sectores más vulnerables, y fijó un límite de una hora y media de exposiciones para dejar un espacio final de intercambio.

En el marco de la jornada de trabajo del Consejo Consultivo, Fernando Pequeño presentó el orden del día con el objetivo de optimizar el tiempo de las exposiciones e intercambios [00:00].

La reunión, con una duración planificada de hora y media [01:10], incluye la apertura a cargo del diputado Mendaña [00:13] y la presentación del informe de gestión del Comité para la Prevención de la Tortura [00:20]. Además, cuenta con la intervención de la jefa del Ministerio Público de la Defensa, Sra. Zulino [00:33], y representantes de comunidades originarias y colectivos LGBT+ para fortalecer la pluralidad de voces en el espacio [00:42]. El cierre abordará aspectos de integración del comité presentados por Blanca Lescano [01:00].

2. La primera tensión: el reclamo del Defensor Salinas

Apenas concluida la presentación del orden del día, el Dr. Juan Manuel Salinas, Defensor Oficial de Anta, interrumpió el desarrollo del plenario. Relató que había recibido la invitación "cordialmente por WhatsApp" del propio Pequeño Ragone, salteando los canales del Ministerio Público de la Defensa, y que se enteró de que no figuraba en la lista de oradores al llegar al recinto después de recorrer 220 kilómetros desde Anta. El motivo de fondo de su malestar era una publicación del diario Página 12, basada según él en un informe del Comité, que consideraba difamatoria de su desempeño profesional. Pidió expresamente un lugar en la mesa principal, en tanto se consideraba "directamente el involucrado y afectado" por esa publicación, y cerró su primera intervención con una frase tajante: "No hay nada que aclarar. Yo no estoy conforme ahora".

Ante el reclamo, Pequeño Ragone le ofreció una silla en la mesa principal y aclaró que no habían recibido confirmación previa de su asistencia. Por su parte, Andrés Giardamachi tomó la palabra para deslindar al Comité de la autoría de la nota periodística, explicar que el organismo trabaja con entrevistas confidenciales a personas detenidas cuyas alegaciones se toman como información válida desde una perspectiva de derechos humanos, y pedir disculpas al defensor si se había sentido difamado, sin dejar de sostener el valor del testimonio recogido en el monitoreo.

3. La palabra legislativa: la bienvenida del diputado Mendaña

El Diputado Luis Mendaña, representante de la Cámara de Diputados en el Consejo Consultivo, dio la bienvenida definiéndose junto a sus pares como "fieles defensores del comité". Recordó que durante el año anterior los propios diputados habían sido objeto de cuestionamientos por parte del organismo, situación que —dijo— se resolvió mediante el diálogo. Señaló que sostener institutos como el Comité es necesario más allá de los vaivenes de las políticas nacionales, ya que hay momentos en que los gobiernos acompañan el reclamo por la garantía de los derechos humanos y otros en que es necesario insistir con mayor firmeza. Cerró su intervención invitando a que la Legislatura funcione como "la casa del pueblo", abierta a "reclamos, cosas buenas, cosas malas".

4. El estado del sistema: el Informe Anual 2025

Andrés Giardamachi, presidente interino del Comité, presentó el Informe Anual 2025, documento que definió con un doble carácter: rendición de cuentas obligatoria por mandato legal y, a la vez, trabajo académico de utilidad para quienes estudian el contexto de encierro, particularmente de cara a la reforma del sistema acusatorio en el Código Procesal Penal de Salta. Explicó que el informe recoge además una mirada comparativa sobre los cuatro años de la primera gestión del organismo, iniciada en 2022.

En el plano del diagnóstico, distinguió entre la "capacidad declarada" del sistema carcelario —el cupo que fija el Poder Ejecutivo según camas disponibles— y la "capacidad real", calculada según estándares internacionales y del Comité Nacional que consideran iluminación, ventilación y acceso a la salud: mientras la sobrepoblación oficial ronda el 40%, bajo esos estándares el sistema está excedido en un 145%. Informó también que durante 2025 el Comité relevó prácticamente la totalidad de las comisarías de la provincia, y que, en un convenio con el CONICET, se determinó que el 73% de la población carcelaria no accede a instancias educativas. Mencionó el incendio ocurrido en la Alcaidía en 2025, con una persona fallecida, como un "punto bisagra" que llevó al Comité a reformular sus protocolos de visita exigiendo elementos de prevención de incendios y catástrofes. Por último, explicó que el Comité mantiene un registro propio de muertes en contexto de encierro, complementario —no sustitutivo— de la investigación penal que corresponde al Ministerio Público Fiscal, con el fin de identificar patrones y prevenir muertes futuras.

En el recinto legislativo, el presidente interino del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, Andrés Giardamacchi, presentó el Informe Anual 2025, el cual marca el cierre de la primera gestión de cuatro años del organismo [00:00, 03:35]. Este documento funciona como rendición de cuentas e insumo científico y técnico comparativo de la situación carcelaria [02:27, 03:50].

El informe se divide en tres ejes centrales:

    1. Memoria institucional: Resumen de actuaciones, formación, acceso a la justicia y vinculación del período 2025 [04:19].
    2. Situación de las personas privadas de la libertad: Análisis sobre la sobrepoblación carcelaria, que supera la capacidad real de los establecimientos, y síntesis de monitoreos [05:16, 07:19].
    3. Temas de interés general: Acuerdos con el CONICET sobre educación en contexto de encierro [07:53], actualización de protocolos preventivos tras el incendio en la Alcaidía [08:46] y el Registro de Muertes bajo Custodia Provincial [09:40].

El trabajo concluye con un anexo comparativo sobre las estrategias de intervención del comité entre 2022 y 2025 [11:01].

5. La autarquía negada: la denuncia de Ramón Corregidor

El comisionado Ramón Corregidor centró su intervención en tres ejes: la ausencia de una autarquía real, la parálisis por falta de quórum y el desfinanciamiento sistemático del organismo. Recordó que el Artículo 5 de la Ley 8024 declara al Comité autónomo y con recursos propios, pero que en cuatro años de gestión nunca contaron con presupuesto propio, debiendo solicitar autorización y viáticos al Ministerio de Gobierno incluso para monitoreos que la ley exige confidenciales y autónomos. Señaló que, ante esa carencia, los propios comisionados pusieron vehículos y recursos personales para sostener las visitas.

Sobre el quórum, informó que faltan cubrir tres cargos —uno del Poder Ejecutivo y dos de organizaciones de derechos humanos— y relató que, pese a haberse solicitado formalmente en julio de 2025 la convocatoria a concurso, el entonces Ministro de Gobierno no la realizó, dejando al organismo con apenas dos comisionados activos y un presidente interino. Mencionó además que el intento del Ejecutivo de modificar el reglamento de designaciones se encuentra judicializado. Denunció, por otra parte, que el Comité perdió la Secretaría Ejecutiva —cubierta por concurso pero nunca formalizada por el gobierno— y su personal contable y administrativo, y que un representante designado por la Cámara de Diputados en marzo de 2026 tampoco recibió su resolución ni el pago de haberes. Calificó el conjunto como una "política sostenida sistemáticamente de negar los derechos que prevé la ley 8024", sin dejar de reivindicar los avances logrados con los años de visitas, como la apertura de consultorios médicos en unidades penitenciarias y el cierre de comisarías en condiciones críticas.

Durante la presentación del Informe Anual 2025 del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, el consejero Ramón Corregidor expuso las severas limitaciones operativas e institucionales que enfrenta el organismo debido al incumplimiento sistemático del Ejecutivo provincial [00:27, 00:56].

Corregidor advirtió sobre:

    • Falta de autonomía financiera: El comité no cuenta con presupuesto propio tras cuatro años de gestión, dependiendo de la asignación discrecional de viáticos para el monitoreo en la provincia [00:56, 01:33].
    • Acefalía y pérdida de quórum: El Gobierno omitió convocar a concursos para cubrir cargos de comisionados de ONGs y la Secretaría Ejecutiva, además de no cubrir vacantes de personal técnico [02:16, 03:29, 04:05].

Pese a este escenario, destacó los logros de gestión frente al hacinamiento, como la apertura de un consultorio médico, el acondicionamiento de comisarías y avances en infraestructura carcelaria [06:34, 07:41, 08:12].

Finalmente, llamó al Consejo Consultivo y a las autoridades a respaldar al comité para regularizar su funcionamiento y garantizar el cumplimiento de los tratados de derechos humanos con rango constitucional [08:56, 09:21].

6. Nacer y criar en la cárcel: la intervención de Tania Kiriaco

La Dra. Tania Kiriaco, asesora legal del Comité, expuso la situación de las mujeres madres y embarazadas detenidas en la Unidad Carcelaria N.° 4, único establecimiento que aloja a esa población. Describió que la "Sala de Madres" funciona en parte como depósito de colchones y elementos en desuso, sin condiciones adecuadas para los tres niños que allí conviven con sus madres; que falta agua fría y caliente, sanitarios adecuados, un médico pediatra y una ambulancia de emergencia; y relató que, el año anterior, un niño nació dentro de la cárcel por no llegar a tiempo el traslado a un hospital.

Afirmó que "un niño que nace hoy en una cárcel es un niño condenado por el sistema", y señaló que el Estado no provee alimentos básicos ni cochecitos, por lo que el Comité y el Colegio de Abogados debieron realizar donaciones particulares. Explicó también que, a pesar de las gestiones del Comité, no se ha logrado la cooperación necesaria para sustituir condenas por prisión domiciliaria en estos casos. Invocó el cumplimiento de las Reglas de Bangkok de las Naciones Unidas para el tratamiento de mujeres reclusas, y recordó que el equipo del Comité recibió el Premio Zola por su trabajo con perspectiva de género.

Durante la presentación del Informe Anual 2025 del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, la asesora legal Tania Kiriaco expuso la grave situación que enfrentan las mujeres alojadas en la Unidad Carcelaria N.° 4 de Salta, especialmente embarazadas, lactantes y quienes se encuentran con sus hijos pequeños [00:21, 00:43].

Kiriaco advirtió sobre la falta de infraestructura adaptada [01:04], deficiencias edilicias en las salas de madres [01:26], la imposibilidad de garantizar la cadena de frío para los alimentos [01:53] y serias deficiencias en el acceso a la salud, como la ausencia de pediatras y ambulancias de emergencia [02:44, 02:52].

Ante la vulneración de las Reglas de Bangkok y del Interés Superior del Niño [03:20, 04:18], se remarcó la urgente necesidad de:

    • Aplicar medidas sustitutivas como el arresto domiciliario [03:52, 05:00].
    • Establecer un plan de salud integral para madres e infantes [05:10].
    • Incorporar la perspectiva de género y de derechos humanos en el sistema penitenciario [05:17, 06:07].

7. Cuatro años de gestión: el balance de Rodrigo Solá

Rodrigo Solá, primer presidente del Comité y actual representante en el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, repasó la primera gestión del organismo. Subrayó que la Ley 8024 no creó solamente un comité sino un sistema integral en el que deben confluir los tres poderes del Estado, la Universidad Nacional de Salta y la sociedad civil, y que los primeros cuatro años se dedicaron a lograr que todos esos actores se sentaran en la misma mesa del Consejo Consultivo.

Detalló el activismo judicial desarrollado frente a la crisis de las comisarías: al inicio de esa etapa había 750 personas detenidas en dependencias policiales, algunas cumpliendo condenas de hasta 20 años y permaneciendo en comisarías por hasta 8 años, lo que llevó a presentar un hábeas corpus colectivo, aún abierto. Mencionó, como resultado concreto, el acuerdo de marzo del año anterior para atender la situación de las comisarías 42 y 45 de Tartagal, con traslados progresivos y cierre de alojamientos sin condiciones mínimas.

Describió la evolución de la relación con el Poder Ejecutivo: de recomendaciones inicialmente resistidas a un vínculo de consulta técnica, ejemplificado en que el Servicio Penitenciario terminó pidiendo opinión al Comité sobre protocolos de sujeción química o mecánica. Explicó que, frente a la falta de acceso a la salud —principal causa de denuncia, por encima de los malos tratos físicos— y a las excusas de falta de presupuesto o de móviles, el Comité impulsó llevar a los médicos de salud pública a los penales, lográndose consultorios externos en la Unidad 1 de Villa Las Rosas y proyectándose lo mismo para la Unidad 4. Sobre la interpelación del Defensor Salinas, respaldó la metodología del Comité, aclarando que las alegaciones recibidas de forma confidencial se informan a la Defensoría General para que ella intervenga, sin que ello implique darlas por ciertas. Confirmó haber constatado personalmente, en comisarías del sur y sudeste provincial, condiciones de detención inadecuadas, incluyendo hacinamiento extremo. Cerró mencionando un artículo de su autoría sobre las estrategias de intervención del Comité y su participación en un cortometraje sobre hijos de desaparecidos que se convirtieron en abogados de juicios de lesa humanidad.

En su intervención dentro del Consejo Consultivo, Rodrigo Solá, ex presidente e integrante del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura durante el período 2025 [00:01], realizó un balance reflexivo sobre los primeros cuatro años de labor del organismo, destacando el valor del trabajo articulado con los tres poderes del Estado, la Universidad Nacional de Salta y las organizaciones de derechos humanos [00:36, 00:59].

Solá resaltó las principales líneas de acción desarrolladas:

    • Monitoreos integrales: Ampliación de las inspecciones a comisarías, unidades penitenciarias, dispositivos de penal juvenil, hogares residenciales y centros de salud mental [02:52, 03:19].
    • Intervenciones judiciales estratégicas: Presentación de acciones de hábeas corpus para abordar la sobrepoblación en comisarías, promoviendo soluciones conjuntas con el Poder Ejecutivo [04:16, 04:54].
    • Salud e infraestructura: Soluciones interinstitucionales de bajo costo, como la creación de consultorios médicos externos en las penitenciarías [09:30] y el impulso de protocolos preventivos y de recomendación técnica [07:04, 08:17].

El ex titular concluyó reafirmando la importancia de sostener la mirada crítica y el diálogo colaborativo para garantizar la reincorporación social y el respeto de los derechos humanos [03:50, 07:38].

8. La alerta de la excomisionada: Cristina Cobos

Cristina Cobos, excomisionada del Comité en representación de organismos de derechos humanos, felicitó a quienes concluyeron el Informe Anual 2025, señalando que su elaboración se había demorado por la remoción de la Secretaría Ejecutiva y la renuncia de Rodrigo Solá a la presidencia. Explicó que su propio mandato y el de Ramón Corregidor habían finalizado el 12 de febrero de 2026, lo que les impidió terminar personalmente el documento.

Remarcó que el Comité se encuentra hoy "sin quórum", con solo dos comisionados activos —Giardamachi y Corregidor— y la asesora Tania Kiriaco, que no integra el quórum legal: "no alcanzamos el código", dijo, para describir la imposibilidad de sesionar formalmente. Relató haber recibido mensajes de defensores oficiales agradeciéndole por sus cuatro años de labor, lo que le permitió advertir que ni siquiera dentro del Poder Judicial se percibe la gravedad de la crisis de quórum. Manifestó su esperanza de que, a pesar de esa precariedad, puedan cumplirse las metas planteadas para 2026, e instó al Consejo Consultivo a insistir para que se convoque a los concursos pendientes.

En su intervención, Cristina Cobos, ex comisionada en representación de los organismos de derechos humanos [00:08], felicitó la concreción de la entrega del Informe Anual 2025 del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, tras haber sorteado diversas dificultades operativas e institucionales al cierre del ejercicio [00:30, 00:54].

Cobos expresó su profunda preocupación por la situación actual del organismo [01:57], alertando sobre la falta de quórum tras la culminación de varios mandatos [01:26, 02:09]. Advirtió que la presencia de solo dos comisionados pone en riesgo la ejecución del plan y las líneas de trabajo proyectadas para 2026 [02:30, 02:51].

Asimismo, valoró el reconocimiento recibido por parte de defensores oficiales por el trabajo coordinado durante sus cuatro años de gestión [03:41, 04:17], e hizo un llamado al Consejo Consultivo y a las instituciones a visibilizar este escenario para promover la pronta convocatoria a concurso de vacantes que permita regularizar el funcionamiento del organismo [05:13, 05:37].

9. La justicia de los pueblos originarios: Alicia Yurquina

Alicia Yurquina, integrante de la comunidad Colla de Cañas, coordinadora del Consejo Colla de Finca Santiago y vocal por el pueblo Colla en el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS), organizó su intervención en tres ejes: el territorio de la prevención, la situación de las comisarías rurales y la memoria histórica.

Denunció que la justicia basada en el derecho indígena queda "subsumida al derecho romano", y que el pluralismo jurídico es reemplazado por una justicia monocultural que no reconoce la autonomía de las comunidades para resolver sus propios conflictos. Señaló que las mujeres indígenas sufren una discriminación múltiple por ser indígenas, mujeres y pobres, denunciando abusos sexuales como formas de tortura física y psicológica, además de la histórica negación del acceso al estudio y a la documentación de identidad. Describió las comisarías del interior como espacios donde la barrera idiomática diluye el derecho a la defensa, y afirmó que la policía ejerce un accionar que criminaliza a los dirigentes indígenas cuando defienden el territorio, el agua o se oponen al extractivismo.

Recuperó memorias de su infancia en Iruya, donde recordó celdas pequeñas y oscuras, similares a catacumbas, en sótanos policiales que luego fueron cubiertos por oficinas modernas sin conservarse como evidencia histórica. Relató también cómo sus antepasados eran arriados para la zafra o castigados por terratenientes, vinculando esas prácticas con el extractivismo minero y maderero actual. Propuso, como medidas concretas: un programa de formación policial intercultural; la restitución de la autonomía y autarquía del IPPIS; la incorporación de facilitadores bilingües en los procesos judiciales; y un sistema de prevención de la tortura con perspectiva intercultural, donde el derecho consuetudinario indígena tenga la misma jerarquía que el derecho romano.

En su intervención en el Consejo Consultivo, Alicia Yurquina, vocal por el pueblo Colla en el IPIS y consejera del espacio [00:00], expuso la sistemática vulneración de derechos, violencia y tratos crueles que sufren las comunidades indígenas por parte del sistema judicial y policial estatal [02:10].

Yurquina articuló su exposición en tres ejes centrales:

    1. Territorio y disciplinamiento: Denunció la discriminación e invisibilización de la justicia comunitaria en favor de un modelo estatal monocultural y punitivo [01:33, 03:11].
    2. Comisaría rural y falta de defensa: Alertó sobre las barreras idiomáticas, la estigmatización, la falta de intérpretes bilingües y la criminalización de la protesta y defensa del territorio [03:43, 05:23].
    3. Memoria y propuestas: Reclamó la reparación histórica para reconocer el derecho consuetudinario e impulsó la creación de un programa de formación en pluralismo jurídico para la policía [07:56, 10:08].

Asimismo, exigió devolver la autarquía al IPIS y diseñar un sistema de prevención de la tortura con perspectiva intercultural que garantice el debido proceso [10:35, 12:22].

10. Una muerte que no puede naturalizarse: Pía Ceballos

María Pía Ceballos, referente del Movimiento Trans Argentina (MTA) con más de 12 años de militancia y relevamientos en Salta Capital, San Martín y los Valles Calchaquíes, centró su intervención en el fallecimiento de Fernanda Arias, de 34 años, ocurrido en noviembre de 2025 en la Comisaría 2 de Rosario de Lerma tras una detención por una contravención menor. Desmintió la versión oficial de suicidio, sosteniendo que el cuerpo presentaba marcas compatibles con una muerte por omisión del deber de cuidado.

Organizó su denuncia en tres puntos. Primero, la violación de la identidad de género de Fernanda desde el momento mismo de la detención, en contravención de la Ley 26.743, lo que habilitó un alojamiento inadecuado en un entorno hostil. Segundo, la falta de protocolos específicos y la no aplicación del Protocolo de Minnesota para investigar muertes bajo custodia, remarcando que, al día del plenario, no había personas imputadas en la causa y que los efectivos sospechosos seguían prestando servicio en la misma comisaría. Tercero, la persistencia del uso del código contravencional para perseguir a personas travestis y trans, en un clima de temor en Rosario de Lerma y Salta Capital que —dijo— impide a las víctimas denunciar por miedo a represalias. Cerró su intervención pidiendo que la prevención de la tortura no sea una "técnica neutral" reservada al lenguaje del derecho, sino una tarea atenta a quienes habitan los márgenes.

En su intervención, Pía Ceballos, referente de Mujeres Trans Argentina y consejera del Consejo Consultivo [00:00], expuso la alarmante situación de vulnerabilidad de la comunidad travesti-trans y denunció el caso de Fernanda Arias, fallecida en noviembre pasado en la Comisaría 2.ª de Rosario de Lerma tras una detención contravencional [01:08, 01:18].

Ceballos cuestionó la versión oficial del hecho [01:38] e identificó tres ejes críticos:

    1. Incumplimiento de la Ley de Identidad de Género: Desconocer el trato digno habilitó un alojamiento inadecuado y situaciones de hostigamiento [02:11, 03:02].
    2. Falta de aplicación del Protocolo de Minnesota: Denunció la ausencia de imputados en la causa y la falta de protocolos específicos para el resguardo de personas trans privadas de libertad [03:29, 04:10].
    3. Violencia institucional histórica: Remarcó el impacto del sesgo policial y el temor a denunciar represalias en el ámbito local [04:44, 05:16].

Finalmente, instó a legisladores y autoridades a garantizar el control parlamentario y abrir el Estado hacia miradas subalternas para erradicar la impunidad [05:57, 06:35].

11. La memoria de los organismos de derechos humanos: Blanca Lescano

La Lic. Blanca Lescano, antropóloga y referente de la organización Familiares de Detenidos Desaparecidos, defendió la participación histórica de los organismos de derechos humanos en la construcción del mecanismo de prevención. Recordó que organizaciones como la Asociación Ragone, la Liga por los Derechos Humanos, Coca Gallardo, H.I.J.O.S. y Familiares fueron impulsoras de la modificación de la Ley 8024 y del seguimiento constante de la actividad del Comité.

Informó que, tras el vencimiento de los mandatos de Rodrigo Solá y Cristina Cobos en febrero, el Comité quedó sin sus representantes de derechos humanos, sin que el Poder Ejecutivo convocara a los concursos que la ley exige. Relató que, ante la excusa de "problemas financieros", los organismos ofrecieron hacerse cargo de los gastos o proponer una evaluación virtual con financiamiento del Comité Nacional, sin obtener respuesta, y que presentaron un reclamo ante la Corte de Justicia de Salta que aún no fue contestado, siendo derivado al Procurador de la Provincia, con quien no lograron reunirse pese a los meses transcurridos. Sostuvo que, en ese contexto, el Consejo Consultivo se convirtió en "la continuidad de la ley", el cuerpo diverso que garantizó la supervivencia del mecanismo cuando el Comité quedó reducido a su mínima expresión. Fue enfática en aclarar que no piden "ningún favor político", sino la apertura de una instancia de concurso público, y calificó el trabajo de la primera gestión del Comité como "brillante", por relevar lugares donde el propio Estado "no tiene recursos ni ganas" de llegar.

En representación de los organismos de derechos humanos e integrante del Consejo Consultivo, Blanca Lescano destacó el rol histórico y participativo de las organizaciones en la modificación de la Ley del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura y en el seguimiento de sus acciones sobre violencia institucional y derechos humanos [00:06, 01:06].

Lescano expuso la preocupante falta de respuesta del Ejecutivo provincial ante la finalización de los mandatos de los representantes de las organizaciones en el comité [02:37]. Explicó que, a pesar de haber ofrecido alternativas de financiamiento propio o nacional para llevar a cabo el concurso de selección [02:55], no obtuvieron eco oficial [03:12].

Ante esta inacción:

    • Presentaron un reclamo ante la Corte de Justicia de Salta para exigir el cumplimiento de la norma [03:37].
    • Aguardan el dictamen del Procurador General [03:52].

Finalmente, resaltó que el Consejo Consultivo ha sido sostén fundamental para evitar la parálisis del espacio [04:56] e instó a legisladores y miembros de la Mesa de Derechos Humanos a intervenir de forma urgente para regularizar la conformación del comité y garantizar la plena vigencia de los tratados internacionales [05:50, 06:44].

12. La voz del Ejecutivo: Lizzy Mejías

Lizzy Mejías, subsecretaria de Derechos Humanos del gobierno de Salta, tomó la palabra en el tramo final del plenario como voz oficial del Poder Ejecutivo, en respuesta directa a los reclamos de Ramón Corregidor y Blanca Lescano sobre la falta de quórum, el incumplimiento presupuestario y la demora en los concursos. Reconoció la ausencia de representantes permanentes en el Comité, pero atribuyó la dilación a que las actuaciones requerían "diversos tipos de correcciones" por tratarse de un asunto "muy serio" que, dijo, no podía resolverse de manera apresurada. En un giro que trasladó parte de la responsabilidad al propio organismo controlado, recordó que el Secretario de Justicia había propuesto integrar el tribunal evaluador exclusivamente con jurados provinciales, propuesta rechazada por los miembros del Comité, lo que —según su versión— obligó al Ejecutivo a "rehacer nuevamente toda la instrumentación". Cerró ese tramo con una promesa de regularización: los expedientes se encontraban ya bajo la órbita del Ministerio de Gobierno y Justicia, a la espera de una "pronta firma" que resolvería la situación "en pocos días".

Un eje central de su intervención fue la reglamentación de la Ley Octorina, bajo la órbita de su subsecretaría, que utilizó para proyectar una imagen de gestión participativa. Sostuvo que el proceso no se había hecho "detrás de un escritorio" sino de forma comunitaria, con representantes de comunidades originarias de toda la provincia y en articulación con legisladores de Jujuy. Señaló que la norma permitirá visibilizar lo que calificó como un "delito horroroso" —en referencia a las violencias denunciadas por las comunidades—, involucrando en su abordaje al Poder Judicial, Seguridad, Salud y Educación, y anunció la creación de un observatorio de la ley por 180 días, destinado a trabajar específicamente en el protocolo de intervención.

La intervención se leyó, en el recinto, como una respuesta directa a la exposición previa de Alicia Yurquina. Donde Yurquina había denunciado una "justicia monocultural" y prácticas de "disciplinamiento feudal" en las comisarías del interior, Mejías retomó el concepto de justicia restaurativa —ya mencionado por la Dra. Zunino y por la propia Yurquina— y lo reformuló como la "restauración de los derechos que está haciendo la provincia", desplazando el eje de la denuncia comunitaria hacia la gestión estatal. Reconoció que le "duele" la vulneración de derechos de los pueblos indígenas, pero encuadró su respuesta en términos institucionales, destacando la inclusión de las nueve etnias reconocidas —y tres en proceso de reconocimiento— en las mesas interinstitucionales, y presentando la Ley Octorina como prueba de que las comunidades son "muy pero muy tenidas en cuenta", en un intento de neutralizar la denuncia de Yurquina sobre el "negacionismo de las diversidades culturales" por parte de los sucesivos gobiernos.

En conjunto, Mejías ocupó el lugar de un dique de contención institucional: reconoció las carencias y el dolor de los sectores vulnerados, pero centró su discurso en la voluntad política del Ejecutivo de reglamentar leyes y normalizar el Comité, pidiendo paciencia frente a procesos administrativos que ella misma calificó de complejos y "atravesados por la falta de recursos". Tras su salida, distintos comentarios registrados en el recinto interpretaron su intervención como un intento de diluir el rol de los organismos sociales en la formalidad burocrática.

13. La respuesta institucional: Ada Zunino

La Dra. Ada Zunino, Presidenta del Ministerio Público de la Defensa, orientó su intervención hacia la gestión y la apertura institucional. Anunció un plan de descentralización de la Defensa Pública, con nuevas delegaciones en Cachi y, en el departamento de Anta, en El Quebrachal o Joaquín V. González, para acercar el servicio a los ciudadanos del interior. Retomó la demanda de Alicia Yurquina sobre el derecho indígena, asumiendo la justicia restaurativa como paradigma del nuevo sistema acusatorio, y anunció jornadas de formación con la Universidad de Buenos Aires para agosto de 2026.

Explicó que financia parte del equipamiento informático con honorarios propios de la Defensa y que reorganizó estructuras de sueldos altos para reforzar la atención de primera instancia con jóvenes abogados. Frente a la denuncia de Pía Ceballos, puso a disposición de los familiares de Fernanda Arias una investigación gratuita y profunda, señalando que "cuando hay dudas, hay que despejarlas". Defendió, como principio general, que el trato digno hacia las personas detenidas es una necesidad social, ya que quienes hoy están privados de libertad eventualmente regresarán a la vida en comunidad. Finalmente, dio lugar al descargo del Defensor Salinas, pidiéndole que explicara su trato con las personas detenidas en Anta y la intervención de abogados particulares en algunos de los casos observados por el Comité.

En su alocución ante el Consejo Consultivo, la defensora general y presidenta del Colegio de Gobierno del Ministerio Público de Salta, Aza Zunino, destacó la pluralidad de voces en el espacio [00:00, 01:05] y anunció un plan para descentralizar la defensa pública mediante la apertura de delegaciones en el interior de la provincia, comenzando por el municipio de Cachi [02:26, 02:52].

Entre las principales definiciones de su gestión, Zunino resaltó:

    • Justicia restaurativa e intercultural: Ponderó el paradigma de la justicia restaurativa e invitó a jornadas de capacitación con la UBA [04:16], comprometiéndose a dialogar con las comunidades originarias respetando sus tradiciones [05:10].
    • Garantía de derechos e investigaciones: Puso a disposición la defensa gratuita para la familia de Fernanda Arias [11:06] y reestructuró la Defensoría de Ejecución Penal [12:27] para agilizar los beneficios de progresividad de la pena [13:34, 15:06].
    • Prevención: Celebró que no se hayan registrado muertes por torturas o tratos crueles en personas privadas de libertad durante los últimos cuatro años [06:57].

14. El descargo del defensor: segunda intervención de Salinas

Habilitado por la Dra. Zunino, el Dr. Juan Manuel Salinas retomó la palabra para exponer su versión. Agradeció la oportunidad y volvió a señalar el trato desigual recibido al inicio del plenario. Destacó su identificación con la mirada "del interior" que trae la nueva Defensora General, distinta —dijo— de la que suele primar en la Capital.

Sobre la gestión en Anta, mencionó como avance la habilitación de un espacio en El Quebrachal, no una cárcel sino un viejo hospital adaptado para descomprimir mínimamente la situación de las personas detenidas. Reclamó una disculpa del Comité por la publicación en Página 12 que consideró basada en informes que, a su entender, "falseaban los hechos". Cuestionó la metodología del relevamiento del Comité por no distinguir entre personas con abogado particular y aquellas con defensa oficial, negó la falta de contacto con sus defendidos y la carencia de atención médica que se le atribuía, sosteniendo que él no puede "crear un hospital" ni "inventar certificados". Describió las condiciones de su tarea: es el único defensor penal para una población de casi 80.000 habitantes, en un territorio con distancias de 120 kilómetros entre puntos y sin establecimiento carcelario propio, debiendo litigar en Metán. Aclaró, guiado por Zunino, dos casos puntuales señalados por el Comité: una lesión reportada como ocurrida en comisaría que, según explicó, se originó en una pelea previa a la detención; y un cómputo de pena cuestionado, que atribuyó a una apelación en trámite y no a una negligencia de la defensa. Cerró pidiendo que, en futuros relevamientos, se dé lugar a un descargo antes de que se difundan públicamente conclusiones que puedan afectar la reputación de los funcionarios judiciales.

15. La mirada desde el territorio: Senadora Alejandra Navarro

La Senadora Alejandra Navarro, representante del departamento de Anta, describió la situación como una preocupación sostenida en el tiempo. Explicó que Anta no cuenta con unidad carcelaria propia, por lo que mantener personas detenidas en comisarías se ha vuelto, dijo, "lo usual" y "lo natural" en la región, a pesar de que esa no es la solución deseada. Señaló que el volumen de causas judiciales de Anta supera por lejos al de Metán y Rosario de la Frontera, circunscripciones de las que depende administrativamente, y planteó la necesidad de contar con un distrito judicial propio.

Relató que, junto al diputado Juan Pablo Cuellar y otros legisladores, viene solicitando la instalación de un módulo carcelario, para lo cual ya ofrecieron un predio disponible. Sobre El Quebrachal, describió una visita reciente en la que constató que solamente dos policías custodiaban a 80 personas detenidas, y advirtió que ampliar allí el lugar de detención alejaría aún más —unos 40 kilómetros— a los detenidos del sitio donde deben tramitarse sus procesos judiciales en Metán. Reconoció que construir una unidad carcelaria completa es, en el actual contexto económico, un objetivo "utópico", por lo que concentró su reclamo en la instalación de un módulo en Joaquín V. González y en la conformación de un distrito judicial propio para Anta. Cerró señalando que la situación de las mujeres detenidas en la región es "un capítulo aparte", de particular gravedad por la ausencia total de infraestructura específica.

16. Un compromiso legislativo: Senador Walter Cruz

El Senador Walter Cruz intervino brevemente para respaldar lo dicho por Alicia Yurquina sobre la situación de los pueblos originarios y para anunciar una gestión concreta. Señaló que, frente a las denuncias sobre falta de presupuesto y funcionamiento del Comité, su posición no es de "lástima" sino de "preocupación", y explicó que ya había instruido a sus asesores para que el Senado tratara, el jueves siguiente al plenario, una iniciativa vinculada a la regularización del organismo. Reconoció que, si bien el Poder Legislativo valora el trabajo del Comité, el Estado no está cumpliendo con algunas de las condiciones necesarias para garantizar su funcionamiento, y comprometió el acompañamiento del Senado a ese proceso.

17. El cierre: la palabra final de Fernando Pequeño Ragone

Al cerrar el encuentro, Fernando Pequeño Ragone agradeció la presencia de todos los participantes y pidió disculpas personales al Dr. Salinas si se había sentido agraviado, explicando que la filtración de información a los medios de comunicación no obedece a una intención de persecución, sino a que el Consejo Consultivo tiene, por su propia naturaleza, una forma de trabajo "más abierta" y "menos técnica y precisa" que la del Comité. Aclaró, además, que él mismo "no es doctor", diferenciando su lugar de representación civil y política del de quienes en el recinto habían hablado desde credenciales profesionales o jerarquías institucionales.

Agradeció especialmente a la Dra. Ada Zunino por su participación, y retomó su invitación a "ver el lado lleno del vaso", agregando que la democracia no se sostiene solo con balances positivos sino con una articulación permanente entre los gobiernos municipales, los legisladores y los operadores judiciales presentes en los territorios. Insistió en que el sentido último del Consejo Consultivo es reforzar y defender las instituciones democráticas representativas —y crear otras nuevas si es necesario— porque de eso se trata, dijo, "la evolución de los gobiernos representativos". Cerró recordando que lo que finalmente sostiene todo el sistema es la voz de la gente, de los votantes, y agradeciendo nuevamente a todos los presentes por haber participado del encuentro.

Conclusión: hacia un pacto institucional propio

El plenario del 27 de julio de 2026 fue, en el calendario del año, el tercer encuentro del Consejo Consultivo del CCCPTS, tras las sesiones de febrero y de mayo. Esa reiteración no es un detalle protocolar: expresa que, más allá de la crisis de quórum que atraviesa el Comité, el Consejo ha logrado sostener una periodicidad de trabajo que mantiene viva la discusión pública sobre la prevención de la tortura en la provincia, incorporando en cada encuentro nuevas voces —organizaciones de derechos humanos, pueblos originarios, colectivos de la diversidad, legisladores y operadores judiciales— y ampliando progresivamente su propia base de representación.

Ese recorrido de tres plenarios consecutivos ha ido decantando, además, en un objetivo que atraviesa de manera implícita buena parte de las intervenciones reseñadas: la necesidad de que el propio Consejo se dote de un reglamento orgánico, dictado por sus propios integrantes, que ordene su funcionamiento interno, sus modos de incorporación de nuevas organizaciones, sus mecanismos de convocatoria y sus reglas de trabajo con la prensa y la comunidad. Frente a un contexto en el que el Poder Ejecutivo demora los concursos, disputa la integración de los tribunales evaluadores y mantiene al Comité sin presupuesto propio, la construcción de ese reglamento aparece como un modo de que el Consejo Consultivo se garantice a sí mismo una regla de juego estable, que no dependa de la buena voluntad coyuntural de ningún actor externo.

Ese pacto institucional de funcionamiento adquiere sentido, también, en clave de política pública comparada: los mecanismos de prevención de la tortura fueron concebidos, a nivel internacional, como sistemas de control que combinan un cuerpo técnico independiente con instancias plurales de participación de la sociedad civil, tal como lo prevén los estándares del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura para los mecanismos nacionales y locales de prevención. Que el Consejo Consultivo de Salta avance hacia su propio reglamento orgánico —discutido y aprobado por sus propios integrantes, y no impuesto desde afuera— es, en ese sentido, un paso hacia la consolidación de un mecanismo local de prevención más sólido, más previsible y más en sintonía con ese diseño internacional: un mecanismo que pueda sostenerse en el tiempo, más allá de los vaivenes de cada gestión de gobierno, sobre la base de reglas que la propia comunidad institucional que lo integra se dio a sí misma.

Síntesis del Tercer Plenario anual del Consejo Consultivo para la Prevención de la Tortura (CCCPTS)

 


Presentación del Informe Anual 2025 y Balance de Gestión

En el marco del plenario del Consejo Consultivo del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura de Salta (CCCPTS), realizado en el recinto legislativo, autoridades, comisionados, miembros del Ministerio Público y referentes de organizaciones sociales y comunidades originarias se reunieron para presentar el Informe Anual 2025 y hacer un balance sobre el cumplimiento de la Ley 8024.

A lo largo del encuentro se expuso la labor realizada en monitoreo carcelario, se abordaron problemáticas urgentes —como la sobrepoblación, las condiciones de detención de mujeres y niños, la violencia hacia la comunidad travesti-trans y las barreras que enfrentan los pueblos indígenas— y se alertó sobre la crítica situación institucional y de desfinanciamiento que atraviesa el organismo.

Resumen de las Intervenciones

  1. Apertura y orden del día

Fernando Pequeño (CCCPTS)

Presentación de la jornada de trabajo de hora y media destinada a optimizar las intervenciones del Comité, el Ministerio Público y los representantes de comunidades originarias, colectivos LGBT+ y organismos de derechos humanos.

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  1. Presentación del Informe Anual 2025

Andrés Giardamacchi (Presidente Interino CPTS)

Balance del informe 2025 al cierre de la primera gestión de 4 años del organismo. Detalle sobre la memoria institucional, el análisis comparativo de la sobrepoblación carcelaria, acuerdos con CONICET sobre educación en encierro y el Registro de Muertes bajo Custodia Provincial.

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  1. Mujeres y madres en contextos de encierro

Tania Kiriaco (CPTS)

Exposición sobre la crítica situación de mujeres embarazadas, lactantes e infantes en la Unidad Carcelaria N.° 4. Reclamo de infraestructura adecuada, acceso a salud y la aplicación prioritaria de arrestos domiciliarios e interés superior del niño conforme a las Reglas de Bangkok.

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  1. Denuncia institucional por desfinanciamiento

Ramón Corregidor (Consejero CPTS)

Advertencia sobre la falta de autonomía financiera tras cuatro años de gestión sin presupuesto propio y la pérdida de quórum por la omisión del Ejecutivo en convocar a concursos de comisionados y personal técnico, destacando aun así los avances en salud e infraestructura.

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  1. Balance de gestión y articulación interinstitucional

Rodrigo Solá (Ex Presidente CPTS)

Recorrido por los cuatro años de trabajo en red entre los poderes del Estado, la Universidad Nacional de Salta y la sociedad civil. Resaltó el impacto de los hábeas corpus presentados por el hacinamiento en comisarías y la habilitación de consultorios médicos externos.

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  1. Alerta por la paralización del Comité

Cristina Cobos (Ex Consejera CPTS)

Agradecimiento al equipo por culminar el informe 2025 y llamado de atención sobre el riesgo que corre el plan de trabajo 2026 ante la falta de quórum, instando al Consejo Consultivo y a la legislatura a visibilizar la urgencia de convocar a nuevos concursos.

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  1. Justicia intercultural y derechos indígenas

Alicia Yurquina (Consejera CCCPTS / IPIS)

Exposición sobre las violencias y barreras idiomáticas que sufren las comunidades indígenas en comisarías rurales y el sistema punitivo. Propuesta de un programa de formación en pluralismo jurídico para la policía y restitución de la autarquía al IPIS.

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  1. Muerte bajo custodia y perspectiva de diversidad

Pía Ceballos (Consejera CCCPTS / MTA)

Denuncia por la muerte de Fernanda Arias en la Comisaría 2.ª de Rosario de Lerma y la falta de aplicación del Protocolo de Minnesota. Reclamo de control parlamentario, protocolos específicos para la comunidad travesti-trans y fin de la impunidad en la violencia policial.

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  1. Exigencia del cumplimiento de la Ley 8024

Blanca Lescano (Consejera CCCPTS / Mesa de Derechos Humanos)

Reclamo del sector histórico de derechos humanos ante la falta de respuesta del Ejecutivo para concursar las vacantes del comité. Detalle sobre las presentaciones realizadas ante la Corte de Justicia y la Procuración para exigir la normalización institucional.

🔗 Ver video parte 9

  1. Descentralización de la Defensa Pública y justicia restaurativa

Aza Zunino (Presidenta del Ministerio Público de la Defensa)

Anuncio de la apertura de nuevas delegaciones en el interior provincial (iniciando en Cachi), impulso a la capacitación en justicia restaurativa, reestructuración de la Defensoría de Ejecución Penal y oferta de defensa gratuita a la familia de Fernanda Arias.

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domingo, 19 de julio de 2026

Informe anual 2025 del CPTS con resumen

 

El Informe Anual 2025: Derechos y Dignidad en Cárceles Salteñas documenta la gestión del CPT Salta y expone la crisis humanitaria del sistema de encierro provincial, estructurándose en cuatro ejes fundamentales que comienzan con la memoria institucional, donde se destaca la consolidación del organismo pese a la falta de autarquía financiera y un incremento del 72% en las actuaciones individuales por fallas en el acceso a la salud y la justicia. El segundo tópico aborda un sistema carcelario colapsado con una sobrepoblación real del 142,94% y un alarmante crecimiento del 37,94% en la tasa de encierro de mujeres desde 2022. Seguidamente, se analiza la educación en contextos de encierro, revelando una exclusión estructural donde el 73% de la población carcelaria no accede a programas formativos debido a la degradación edilicia y barreras disciplinarias. Finalmente, el informe proyecta las líneas de trabajo para 2026, priorizando la reforma de la Ley Orgánica del Servicio Penitenciario, el seguimiento del habeas corpus colectivo para comisarías y la protección reforzada de grupos vulnerables como personas trans, integrantes de pueblos indígenas y mujeres con hijos a cargo.


A continuación, un resumen de los primeros cuatro capítulos del Informe Anual 2025 del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura de Salta (CPT Salta).

Capítulo 1: Memoria Institucional

Este capítulo detalla la consolidación del CPT Salta en cumplimiento de la Ley N° 8024. Durante 2025, el organismo mantuvo su conformación con los comisionados Rodrigo Solá, Ramón Corregidor, Cristina Cobos y Andrés Giordamachi. Un eje central fue la denuncia de la falta de autarquía financiera y la escasez de personal técnico, lo que obliga a los comisionados a utilizar recursos propios para traslados y monitoreos.

En el área de monitoreo, se realizaron 36 visitas a centros de detención, incluyendo unidades carcelarias, comisarías y dispositivos de salud mental. Las actuaciones individuales crecieron un 72% respecto a 2024, tramitándose 215 casos motivados principalmente por la falta de acceso a la salud (25%) y a la justicia (21%).

En materia de acceso a la justicia, destaca el impulso del habeas corpus colectivo por las condiciones en comisarías, logrando acuerdos para clausurar dependencias en Tartagal y trasladar condenados al sistema penitenciario. Además, se avanzó en el diseño del Registro Provincial de Muertes Bajo Custodia bajo estándares nacionales. Finalmente, el capítulo reseña actividades de formación y memoria, como los homenajes al Dr. Miguel Ragone y a las víctimas de la Masacre de Palomitas.

Capítulo 2: Análisis General sobre la Situación de las Personas Privadas de Libertad

El informe advierte que el sistema de encierro en Salta se encuentra colapsado, con una sobrepoblación alarmante. Si bien la capacidad "declarada" por el Servicio Penitenciario sugiere una sobrepoblación del 36,03%, el CPT Salta calcula que la capacidad real (basada en estándares de habitabilidad) eleva esta cifra al 142,94%, lo que implica 2.317 personas excedidas en el cupo.

Un dato crítico es el aumento del 37,94% en la tasa de encierro de mujeres desde 2022, frente a una leve reducción en varones. Los monitoreos territoriales revelaron situaciones de gravedad extrema:

  • Alcaidía 3 (Orán): Hacinamiento del 83%, personas durmiendo en el suelo y presencia de plagas.
  • Hospital Ragone: Persistencia de un paradigma securitario sobre el sanitario en el centro de medidas de seguridad.
  • Comisarías (Hipólito Yrigoyen): Celdas en total oscuridad, falta de colchones y prisiones preventivas de más de dos años sin juicio.
  • Pabellón de Madres (UC N° 4): Infraestructura deficiente, presencia de alimañas y falta de asistencia pediátrica especializada.

Capítulo 3: Temas de Interés en la Agenda del CPT Salta

Este capítulo se focaliza en la educación en contextos de encierro, a partir de un convenio con el ICSOH-CONICET. El diagnóstico es desolador: el 73% de la población carcelaria está excluida de cualquier programa educativo.

Se identificaron nudos problemáticos como la degradación edilicia de las aulas (humedad, filtraciones) y el uso de los espacios escolares para requisas o cultos religiosos, lo que anula el clima académico. Además, el régimen disciplinario actúa como barrera, ya que el Servicio Penitenciario suspende arbitrariamente la asistencia a clases de los sancionados sin notificar a los docentes.

Existe una marcada opacidad presupuestaria; los docentes a menudo financian de su propio bolsillo los útiles y fotocopias ante la falta de provisión estatal. El informe concluye con recomendaciones urgentes, exigiendo la desagregación de partidas presupuestarias específicas para educación en cárceles, un plan de obras para las unidades del interior y la prohibición taxativa de interrumpir la educación por motivos disciplinarios.

Capítulo 4: Líneas de Trabajo 2026

El CPT Salta define sus prioridades para el próximo periodo, centradas en la erradicación de la tortura y la adecuación normativa. Las metas incluyen:

  • Reforma Legislativa: Sustituir la Ley Orgánica del Servicio Penitenciario N° 5639 por una con perspectiva de derechos humanos.
  • Seguimiento de Habeas Corpus: Consolidar la Mesa de Emergencia para aliviar el hacinamiento y concretar el traslado de procesados y condenados fuera de las comisarías.
  • Grupos Vulnerables: Profundizar la protección de personas trans, miembros de pueblos indígenas (garantizando intérpretes) y personas adultas mayores.
  • Maternidad en Encierro: Impulsar medidas alternativas a la prisión para mujeres embarazadas o con hijos a cargo.
  • Emergencias y Muertes: Implementar protocolos contra siniestros (incendios/inundaciones) y consolidar el Registro de Muertes Bajo Custodia para asegurar la rendición de cuentas.
  • Modernización: Digitalizar los sistemas de registro para mejorar la trazabilidad de las denuncias y la transparencia institucional.

 


Informe completo

Ver también Sección de informes anuales en la página oficial del CPTS



Hacia un Reglamento de Funcionamiento Interno del CCCPTS: administración, comunicación y aportes institucionales

 



Fundamentación

El CCCPTS lleva más de un año de funcionamiento sostenido sin un reglamento interno propio que ordene su administración documental, sus canales de comunicación y la forma en que sus instituciones miembros traducen su participación en aportes concretos al Comité. Esa ausencia no es solo un vacío formal: expone al Consejo a pérdida de memoria institucional entre gestiones, dependencia de personas antes que de procedimientos, y dificultades para sostener trazabilidad sobre actas, dictámenes e informes de monitoreo. Se trata de documentos que, por su vínculo con visitas a lugares de detención, requieren además un régimen de resguardo y acceso. A esto se suma un contexto de amenazas legislativas e institucionales sobre el propio mecanismo, donde contar con reglas de funcionamiento claras y públicas fortalece la legitimidad del Consejo frente a cuestionamientos externos y facilita su articulación con el Comité Nacional en el marco del OPCAT y la Ley 8024. Encomendar su redacción a un grupo acotado de miembros asegura que el reglamento responda a la práctica real del Consejo y sea apropiado por quienes deberán aplicarlo.

Contenidos que debería contemplar el reglamento

Eje 1 — Administración, almacenamiento y comunicación

  • Definición de un rol o comisión responsable de la administración documental del Consejo (no necesariamente unipersonal).
  • Protocolo de generación, guarda y custodia de actas, informes de monitoreo, dictámenes y notas institucionales.
  • Repositorio digital compartido con criterios de organización, control de versiones y responsables de carga.
  • Régimen de confidencialidad y niveles de acceso para información sensible (identidad de personas detenidas, situaciones bajo investigación, etc.), diferenciando documentos de circulación interna y de difusión pública.
  • Canales oficiales de comunicación interna entre miembros (convocatorias, circulación de borradores, plazos de respuesta).
  • Protocolo de comunicación externa e institucional: quién puede emitir declaraciones en nombre del Consejo, procedimiento de validación de comunicados y copetes de difusión.
  • Backup y continuidad ante cambios de autoridades o representantes institucionales.

Eje 2 — Incentivo de proyectos pequeños y medibles por institución

  • Definición de qué se entiende por "proyecto de aporte institucional": alcance acotado, plazo breve, resultado verificable.
  • Formato simple de propuesta (objetivo, indicador de cumplimiento, plazo, institución responsable).
  • Mecanismo de presentación y aval por el plenario.
  • Seguimiento periódico (por ejemplo, en cada plenario) y espacio breve de rendición de avances.
  • Reconocimiento institucional de los aportes realizados, para sostener el incentivo en el tiempo.
  • Vinculación de estos proyectos con el plan de trabajo anual del Comité, de modo que no queden como iniciativas aisladas.

Requerimientos institucionales a tener en cuenta al redactar

  • Marco normativo: OPCAT, Ley 8024, reglamento del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, y cualquier estatuto o acta constitutiva previa del CCCPTS.
  • Compatibilidad con los mecanismos de designación y renovación de representantes de las instituciones miembro.
  • Previsión de quórum, periodicidad de reuniones y modalidad de toma de decisiones.
  • Mecanismo de modificación del propio reglamento a futuro.

 

Densificar el Consejo: la incorporación de voces subalternas como mandato institucional

El Consejo Consultivo del CCCPTS ensaya, en este texto de divulgación, una lectura institucional de un proceso en curso: la ampliación de su base de representación hacia sectores históricamente subalternizados. A partir de la incorporación de Alicia Yurquina, vocal colla del IPPIS, y de las recientes incorporaciones de ANDHES y Mujeres Trans Argentina (MTA) —formalizadas en la sesión plenaria del 23 de febrero de 2026—, el ensayo reconstruye el marco normativo que habilita esta densificación (artículos 19 y 20 de la Ley 8024) y argumenta que no se trata de gestos simbólicos, sino de una condición de eficacia técnica para el mandato del Comité Provincial. El texto propone que el monitoreo de los lugares de detención no puede sostenerse como técnica neutral reservada a expertos: exige volver poroso al Estado ante las miradas de quienes habitan sus márgenes territoriales, étnicos y de género. Material de reflexión para las entidades consejeras.

 

Alicia Yurquina - Fernando Pequeño

Contenidos:

I. El marco normativo de la ampliación

II. Tres incorporaciones, una misma lógica

III. Qué aporta la densificación al mandato del Comité

IV. Una tarea pendiente para las entidades consejeras

 

Sintesis auditiva

Fuentes: Ley Provincial N.° 8024 (arts. 19 y 20); Acta de Sesión Plenaria del Consejo Consultivo del CCCPTS, Salta, 23 de febrero de 2026 (“Acta de incorporación de Miembros Consultivos por Acreditación de Antecedentes”); Acta e intervenciones del plenario del Consejo Consultivo, mayo de 2026.

El monitoreo de los lugares de detención no se sostiene únicamente en la capacidad técnica de quienes lo ejercen. Se sostiene, sobre todo, en la legitimidad de las voces que participan de su diseño y su seguimiento. Este texto busca poner a disposición de las entidades consejeras del Consejo Consultivo del Comité para la Prevención de la Tortura de Salta (CCCPTS) un material de reflexión sobre un proceso institucional en curso: la ampliación de la base de representación del Consejo hacia sectores históricamente subalternizados, y el valor concreto que esa ampliación aporta al mandato del Comité.

El caso que motiva estas líneas es la incorporación de Alicia Justina Yurquina, vocal colla del Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS) y coordinadora del Consejo de Isla de Cañas, al plenario del Consejo Consultivo de mayo de 2026. Pero su lectura institucional excede el caso individual: se inscribe en un movimiento más amplio, del que también forman parte las recientes incorporaciones de ANDHES y de Mujeres Trans Argentina (MTA), formalizadas en la sesión plenaria del 23 de febrero de 2026. Se trata, en los tres casos, del mismo fenómeno: la consolidación de un Consejo Consultivo que no se limita a administrar su composición original, sino que ejerce activamente las facultades de ampliación que la propia Ley 8024 le confiere.

I. El marco normativo de la ampliación

El Consejo Consultivo no es un espacio de participación discrecional: es un órgano creado por la Ley Provincial N.° 8024, que instituye el Sistema Provincial de Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, en cumplimiento de los compromisos asumidos por la Argentina a partir de la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura. La ley dispone dos órganos complementarios: el Comité Provincial, con facultades de monitoreo y acceso irrestricto a los lugares de detención, y el Consejo Consultivo, definido como órgano interministerial e interinstitucional de consulta y asesoramiento permanente, cuya función es recibir lo relevado por el Comité y proponer políticas públicas a partir de ese diagnóstico.

El artículo 19 de la Ley 8024 fija la composición originaria del Consejo: representantes del Poder Judicial, el Ministerio Público, la Cámara de Diputados, la Cámara de Senadores, el Poder Ejecutivo provincial, el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS), el Colegio de Abogados y Procuradores de Salta y la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Esa composición, sin embargo, no agota las posibilidades de integración que la norma habilita.

Artículo 20, Ley 8024: faculta la participación en las sesiones del Consejo Consultivo de —todas aquellas personas o instituciones públicas o privadas que acrediten antecedentes en el trabajo, estudio e investigación con personas privadas de libertad, prevención de la tortura y malos tratos—.

Esta cláusula es, en sentido estricto, la base normativa de todo el proceso de densificación institucional que este texto describe. No se trata de una excepción a la ley ni de una flexibilización informal de sus términos, sino del ejercicio de una facultad expresamente prevista para que el Consejo pueda incorporar, sobre la base de antecedentes acreditados, a las organizaciones que la composición original de 2017 no contempló.

II. Tres incorporaciones, una misma lógica

En la sesión plenaria del 23 de febrero de 2026, celebrada en la sede de la Universidad Nacional de Salta, el Consejo Consultivo formalizó, en los términos del artículo 20 de la Ley 8024, la incorporación como instituciones invitadas permanentes de ANDHES (Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales) y de MTA (Mujeres Trans Argentina). El acta de esa sesión es explícita sobre los fundamentos de cada incorporación.

ANDHES, representada por Ramiro López, fue incorporada en razón de su trayectoria en litigio estratégico y su capacidad de despliegue territorial en las tres provincias del Noroeste Argentino —una fortaleza técnica considerada vital para abordar zonas críticas del monitoreo, como el departamento de Anta. MTA, representada por Pía Ceballos, fue incorporada en razón de su militancia histórica en la extensión de ciudadanía y la defensa de los derechos de la diversidad sexo-afectiva, que aporta al Consejo una mirada interseccional necesaria para identificar sesgos de odio y vulnerabilidades específicas en los lugares de encierro, en un contexto en que los casos recientes de muertes bajo custodia estatal volvieron esa mirada especialmente urgente.

El acta funda ambas incorporaciones en la necesidad de fortalecer —en sus propios términos— la capacidad de monitoreo y la representatividad política y social del Consejo Consultivo ante la crisis de quórum del Comité Provincial y los desafíos territoriales detectados en el interior de la provincia. Sostiene, además, que el Consejo actúa como una fuerza instituyente que busca romper la endogamia administrativa y garantizar que el monitoreo civil no sea una excepción, sino parte de la normalidad democrática.

La participación de Alicia Yurquina en representación del IPPIS no proviene del mismo mecanismo procesal —su institución integra el Consejo desde la composición originaria fijada por el artículo 19—, pero responde a idéntica lógica sustantiva. Que una institución tenga asiento formal en el Consejo no garantiza, por sí solo, que la experiencia vivencial y territorial de los pueblos indígenas llegue a las sesiones plenarias con la densidad que le corresponde. La intervención de Yurquina en el plenario de mayo de 2026 mostró esa diferencia: entre la representación institucional prevista por la norma y la representación efectiva, sostenida por una voz que trae consigo el peso de los territorios que el monitoreo capitalino tiende a no alcanzar.

III. Qué aporta la densificación al mandato del Comité

La densificación institucional —entendida como el fortalecimiento de la porosidad del poder mediante la participación activa de sectores históricamente subalternizados— no debe leerse como un gesto de ampliación simbólica. Es, en un sentido más preciso, una condición de eficacia técnica para el propio mandato del Comité Provincial.

El Comité tiene a su cargo el monitoreo de los lugares de detención en todo el territorio provincial, con particular exigencia en los departamentos del interior donde el control civil enfrenta mayores restricciones presupuestarias y resistencias fácticas. La incorporación de organizaciones con despliegue territorial específico —como ANDHES en el litigio estratégico regional—, con perspectiva interseccional sobre poblaciones particularmente vulnerables —como MTA respecto de las personas trans privadas de libertad—, y con legitimidad étnico-territorial directa —como el IPPIS a través de la voz de sus representantes indígenas—, no diversifica el Consejo por diversificarlo: provee al Comité de información, de contactos territoriales y de categorías de análisis que su propia estructura técnica, de origen jurídico y capitalino, no genera por sí sola.

En los cuatro ejes que Alicia Yurquina desarrolló en el plenario de mayo —la vulnerabilidad extrema del interior profundo, la memoria de las “catacumbas” de Iruya, la denuncia del borramiento de la memoria material represiva y la reivindicación del sujeto de derecho más allá del encierro— el Consejo dispone de un ejemplo concreto de ese aporte: un diagnóstico territorial que ninguna visita técnica aislada podría haber producido con la misma densidad, y una advertencia —la de que el borramiento de los rastros materiales de la tortura habilita su continuidad bajo nuevas formas burocráticas— que interpela directamente las prioridades del monitoreo hacia adelante.

IV. Una tarea pendiente para las entidades consejeras

Este proceso de ampliación no se agota en las incorporaciones ya formalizadas. La Ley 8024 fija, en su artículo 20, un mecanismo abierto y disponible para que el Consejo continúe evaluando la acreditación de antecedentes de otras organizaciones que trabajen con personas privadas de libertad, en la prevención de la tortura o en los malos tratos. Corresponde a las entidades que integran el Consejo —desde su composición originaria y desde las incorporaciones recientes— sostener ese proceso como una tarea institucional permanente, y no como una serie de gestos aislados frente a coyunturas específicas.

La prevención de la tortura en Salta no progresará si se asume como una técnica neutral, reservada a quienes manejan el lenguaje del derecho romano-hegemónico. Exige permeabilizar el Estado, volverlo poroso a las miradas de quienes habitan sus márgenes geográficos y sociales. Las incorporaciones de ANDHES, de MTA y la voz creciente del IPPIS en el Consejo Consultivo son, en ese sentido, menos una novedad coyuntural que el cumplimiento efectivo de un mandato que la propia ley previó desde 2017, y que recién ahora empieza a desplegar todo su potencial.

 


martes, 9 de junio de 2026

Informe técnico del CPTS sobre la visita a carceles en comisarías de ANTA, Salta.

 


Introducción al Informe

Bajo el mandato de la Ley Provincial 8024, el CPT Salta realizó inspecciones sin previo aviso en siete dependencias policiales del departamento de Anta durante abril de 2026. Esta intervención cobra una relevancia estratégica al desarrollarse en el contexto de un habeas corpus colectivo y correctivo vigente ante la Corte de Justicia de Salta, el cual busca proteger a todas las personas privadas de libertad en comisarías de la provincia.

El objetivo primordial del monitoreo fue identificar fallas sistémicas y prevenir activamente tratos crueles, inhumanos o degradantes, transformando un sistema que presenta nudos críticos de vulneración de derechos. La inspección se estructuró sobre ejes técnicos que abarcan desde el diagnóstico de infraestructura y niveles de hacinamiento hasta la verificación del contacto efectivo con la defensa técnica. Con la participación de comisionados provinciales, nacionales y representantes de organizaciones civiles, el informe documenta una realidad donde la privación de libertad a menudo compromete la dignidad humana debido a la falta de provisión estatal de alimentos, condiciones sanitarias deplorables y deficiente asistencia médica.


Estructura del Informe

  1. Resolución 19/26: Documento legal que fundamenta la intervención basándose en la Ley Provincial 8024 y tratados internacionales. En esta sección se aprueba formalmente el relevamiento y se ordena su notificación a ministerios y órganos judiciales.
  2. Anexo I - Informe de Visita de Monitoreo: Es el núcleo del documento, fechado en abril de 2026. Se subdivide en:
    • Preparación y Metodología: Explica la planificación anual, los objetivos de control externo y la conformación del equipo multidisciplinario (incluyendo comisionados nacionales y sociedad civil),. Define además los cuatro ejes técnicos de la inspección: Contexto y Espacio, Habitabilidad y Sanidad, Salud e Integridad Física, y Acceso a la Justicia.
    • Relevamientos por Dependencia: El informe desglosa de forma individual la situación de las comisarías de General Pizarro, Las Lajitas, El Dorado, Los Rosales, Nuestra Señora de Talavera, El Quebrachal y Piquete Cavado.
    • Análisis Temático y Recomendaciones: En cada comisaría se analizan sistemáticamente las condiciones materiales de las celdas, la alimentación (generalmente dependiente de familiares), el régimen de visitas y la asistencia médica. Cada sección concluye con recomendaciones obligatorias para las autoridades.

 

A cerca del "daño subjetivo" en los informes (CPTS y Asoc Ragone)

Ver informe de la Asoc Ragone p las org de ddhh representadas

Los dos informes presentados ofrecen una visión complementaria pero distinta sobre la situación de los lugares de detención en el departamento de Anta. Mientras el informe de la Asociación Miguel Ragone (S13) se construye como un documento político-histórico dirigido a las organizaciones de la sociedad civil, el informe del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura (CPTS) (S15) es una resolución administrativa formal con carácter de auditoría estatal.

Comparación de Estructura y Construcción

Confluencias en la base empírica y normativa:

  • Origen y Marco Legal: Ambos documentos surgen de las inspecciones realizadas en abril de 2026 y se fundamentan en la Ley Provincial 8024, el protocolo OPCAT y la situación del Habeas Corpus Colectivo ante la Corte de Justicia.
  • Hallazgos Críticos: Coinciden en denunciar el abandono de la defensa técnica (Ministerio Público de la Defensa), la falta de provisión estatal de alimentos y medicamentos, y las condiciones de habitabilidad que violan las Reglas Mandela.
  • Metodología de Campo: Los dos utilizan entrevistas confidenciales y anonimizadas, inspección física de los espacios y la triangulación de datos.

Divergencias en el propósito y alcance:

  • Estructura Narrativa: El informe de Ragone organiza su contenido mediante un análisis transversal que conecta los hallazgos con la memoria histórica de la dictadura, tratando el monitoreo como una herramienta de resistencia política. El informe del CPTS, en cambio, se estructura bajo una Resolución (19/26) que desglosa informes técnicos individuales para siete comisarías, concluyendo con recomendaciones obligatorias para los ministerios.
  • Destinatarios: Ragone escribe para el movimiento de derechos humanos, buscando abrir el debate sobre estrategias colectivas. El CPTS escribe para los poderes del Estado (Seguridad, Justicia, Corte) para exigir correcciones administrativas y legales.
  • Alcance Territorial: El documento de la Asociación Ragone se limita a tres dependencias consideradas una muestra representativa del sistema. El informe oficial del CPTS amplía el relevamiento a siete dependencias (incluyendo Pizarro, Las Lajitas, El Dorado, Los Rosales, Talavera, El Quebrachal y Piquete Cabado).

 

La Dimensión del Daño Subjetivo

Ambos informes reconocen que el daño provocado por el Estado trasciende lo físico, pero lo conceptualizan con matices diferentes según su pertenencia institucional.

1. En el Informe de la Asociación Miguel Ragone: Desubjetivación

Para esta organización, la violencia más profunda es la que opera sobre la identidad del detenido.

  • Destrucción de la Agencia: Define el daño como un proceso de "desubjetivación", donde el Estado comunica al ciudadano que su existencia no tiene valor.
  • Violencia sobre el Tiempo: El hecho de que un detenido no sepa cuándo termina su condena por inacción de su defensor se describe como una violencia sobre el tiempo subjetivo, destruyendo su capacidad de proyección futura e identidad.
  • Degradación Humana: Comer en el suelo o vivir en una "zona de sacrificio" no se lee solo como falta de muebles, sino como un acto que despoja al sujeto de su condición de persona con derechos, imposibilitando cualquier proceso de resocialización.

2. En el Informe Oficial del CPTS: Integridad Psicofísica

El Comité utiliza un lenguaje técnico-jurídico centrado en la protección de la salud mental e integridad psicológica del detenido.

  • Consecuencias del Confinamiento: El daño subjetivo se asocia al aislamiento total (24 horas) en espacios sin luz natural ni ventilación, lo cual genera un ambiente "físicamente opresivo" que afecta directamente la estabilidad emocional.
  • Incineración de Vínculos: El informe resalta cómo el debilitamiento de los lazos familiares (por restricciones de visitas y falta de comunicación) incrementa la vulnerabilidad y el impacto negativo del encierro prolongado en la salud psíquica.
  • Indefensión Jurídica: La falta de contacto con la defensa técnica se presenta como una falla que reduce los derechos a una posibilidad formal, profundizando la sensación de abandono y desprotección subjetiva.

En conclusión, mientras Ragone ve el daño subjetivo como una estrategia de dominación política que debe ser enfrentada con memoria, el CPTS lo ve como una falla de garantía estatal que debe ser reparada mediante la adecuación a estándares internacionales de trato digno.


A continuación el informe del CPTS



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